Tómenlo con calma – la odontología no debe de hacerse con prisa – Parte 2

Traducción de

Andrea Martínez

En la actualidad, existe un énfasis creciente en calidad sobre cantidad. Esto se refiere a preferir un objeto o servicio que valga la pena sobre un arreglo rápido y fácil. Como expuso el Dr. Miguel Stanley en la parte 1 de esta serie, estas son las bases de Slow Dentistry, un abordaje de la odontología clínica más orientado al paciente en un ambiente más agradable. También busca traer de nuevo el enfoque de la odontología clínica a la excelencia en vez de enfocarse en las ganancias, como un pensamiento de mente cerrada. En esta entrevista la Prof. Katalin Nagy, embajadora honoraria de Slow Dentistry Global, nos habla sobre el por qué la odontología clínica presenta diferentes demandas en el siglo 21.

 
Prof. Nagy, ha sido un largo camino para que Slow Dentistry llegue a ser lo que es hoy, ¿cómo ha sido el proceso desde su perspectiva?

Además de mi carrera académica, he trabajado como odontólogo por más de 40 años. Claramente recuerdo que al inicio abrí mi clínica privada en Hungría, en ese momento las demás personas medían el éxito de un dentista de acuerdo al número de pacientes que tenían en la sala de espera. De nuevo, si un dentista puede tratarlos a todos en poco tiempo, él o ella será considerado como un buen dentista. Sé que fue hace casi medio siglo, pero aún recuerdo eso, y era tan obvio que tendríamos un largo camino por recorrer. Puedes imaginar los cambios que han sucedido en mi país desde entonces, cambios que se hicieron más evidentes desde la pandemia de SARS-CoV-2, pero que iniciaron antes de ello.

 
¿Es una práctica basada en Slow Dentistry útil únicamente para las especialidades como endodoncia o cirugía oral, por ejemplo, podría cualquier odontólogo general beneficiarse de este enfoque?

Voy a hacer énfasis en los fundamentos de Slow Dentistry que benefician a todos los odontólogos, así como a los higienistas y asistentes dentales. Estas piedras angulares no solo describen los derechos de los pacientes, sino que también ayudan a los profesionales de la odontología a ser capaces de mantener su calidad de trabajo en un ambiente seguro, lo que elevará el estándar de las prácticas privadas y que pueden impulsar un negocio mucho más que la publicidad, lo que han estado haciendo por años.

 
El tiempo necesario por cita es vital para un tratamiento exitoso y el bienestar, entendimiento y seguridad del paciente. ¿Se darán cuenta los pacientes que tienen este poder?

Creo que, la myor parte del tiempo, los pacientes en mi país no están completamente conscientes de sus derechos. En ocasiones, eligen a un dentista de acuerdo al diseño interior de sus clínicas, que también me parece importante como una medida incorrecta de calidad de tratamiento.

Hace diez años, después de pasar mucho tiempo en escuelas de odontología, en todo el mundo, introduje una cátedra al currículum de los estudiantes de pregrado llamada “comunicación en odontología”. Para una correcta comunicación no es solo necesario tener habilidades sino que al mismo tiempo tomar tiempo para los pacientes y los profesionales. La idea de Slow Dentistry me ha ayudado a reforzar la iniciativa de enseñar habilidades de comunicación en las diferentes Facultades de Odontología, lo que nos permite tener una discusión apropiada y necesaria antes y durante los procedimientos.

 
Actualmente, usted es el embajador honorario de Slow Dentistry para Hungría. ¿Cómo surgió la idea y qué espera conseguir con este rol?

Si consideramos que Hungría inició hace medio siglo, podrías entender la importancia de este rol. Además que el turismo dental es muy popular en mi país. Los pacientes vienen de otros países para rehabilitaciones orales completas y normalmente solo se quedan de 7 a 10 días. Soy muy escéptico sobre el éxito a largo plazo de estos tratamientos.

Me gustaría introducir una colaboración entre Slow Dentistry y la Asociación Húngara Dental, a través del cual podamos otorgarle la certificación de Slow Dentistry a aquellas clínicas dentales que trabajen estrictamente de acuerdo a los principios de Slow Dentistry. Podría ser de gran ayuda para los pacientes locales y extranjeros para elegir a un dentista y asegurarse que recibirán un tratamiento de calidad en el ambiente más seguro.

 
El Dr. Miguel Stanley, quien fundó Slow Dentistry, escribió en la parte 1 de esta serie que; “El público en general no tiene ni idea de sus derechos en una cita dental”, ¿qué piensa de esto?

A lo largo de mi carrera, he tenido la oportunidad de trabajar en diferentes países. La educación en odontología ha sido afamada en nuestro país y hay un alto porcentaje de oportunidades de prácticas para estudiantes. Después de la graduación, a los practicantes se les olvida todo lo que aprendieron sobre calidad, seguridad y cómo aplicarlo. Slow Dentistry resume y estructura estas reglas tan importantes que hemos aprendido a través de los años y que cualquier odontólogo podría seguir.

También espero que, después de que disminuyan las restricciones por COVID-19, nosotros como profesionales de la odontología húngaros podemos invitar al Dr. Stanley a una conferencia para convencer a nuestra audiencia de los importantes mensajes de Slow Dentistry, considero que una discusión personal con el Dr. Stanley, quien tiene un maravilloso talento de comunicación, siempre puede dar un impulso único e irremplazable.

Nota editorial: Para más información sobre Slow Dentistry, visite www.slowdentistry.com. Este es el segundo artículo de una serie de cuatro partes sobre Slow Dentistry, sus principios y ventajas. Fue publicado originalmente en: roots―international magazine of endodontics vol. 17, issue 2/2021.

 

Artículo original: bit.ly/3MWRvlX

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